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20

OCT

Todo lo que un bebé necesita para crecer sano y feliz

Alberto

Autor, Conferencista e Influencer en Redes Sociales

Personalidad de Medios, Autor, Conferencista e Influencer en Redes Sociales. Sus seguidores en las redes sociales superan la impresionante cifra de 2,6 millones, lo cual lo posiciona como el locutor de radio en español número uno en seguidores en todo Estados Unidos.

Bebé_CunaNinguna madre o padre tiene que ser un especialista en el desarrollo infantil para asegurarle a su pequeño un excelente comienzo en la vida. Los estudios más recientes confirman lo que hemos sabido instintivamente desde los tiempos más remotos: nuestro amor, atención, y algunos cuidados básicos son todo lo que el bebé verdaderamente necesita y quiere. Para ayudarle a tu hijito a alcanzar todo su potencial, sigue los siguientes ocho pasos.

1. Demuéstrale tu amor
Los niños necesitan afecto. La atención y el apoyo emocional que le brindes a tu bebé le proporcionarán una base firme desde la cual podrá explorar mejor su mundo. Y no creas que este consejo va dirigido únicamente a los más sensibles, hoy en día no faltan pruebas científicas de que el amor, la atención y el cariño que los bebés reciben durante sus primeros años de vida tienen un impacto directo y calculable sobre su crecimiento físico, mental y emocional.

El amor y el contacto físico que les brindamos a través de nuestras caricias y tacto, de hecho hacen que el cerebro del bebé crezca, según la neurocientífica de la Universidad de California en Berkeley Marian Diamond, autora de un libro acerca de lo que podemos hacer como padres para alimentar la inteligencia, creatividad y bienestar emocional de nuestros hijos, cuyo título en inglés es Magic Trees of the Mind: How to Nurture Your Child’s Intelligence, Creativity, and Healthy Emotions From Birth Through Adolescence (Árboles mágicos de la mente: cómo estimular la inteligencia, creatividad y emociones saludables de tu hijo desde el nacimiento hasta la adolescencia).

¿Y cómo puedes mostrarle tu amor? Abrazándolo, acariciándolo, sonriéndole, alentándolo, escuchándole y jugando con tu hijito lo más posible. También es importante responder inmediatamente a su llanto, sobre todo durante los primeros seis meses de vida, cuando los expertos nos aseguran que es imposible malcriar a los niños. En realidad, cada vez que respondes al llanto de tu bebé (y también a sus sonrisitas) le ayudas a confiar más y más en ti, y a construir un fuerte vínculo entre ustedes, según la organización no lucrativa Zero to Three, la cual tiene como objetivo mejorar la vida de los bebés, niños y familias.

2. Atiende sus necesidades básicas
Tu bebé necesita una enorme cantidad de salud y energía para todo lo que tiene que crecer y aprender, y tú puedes ayudarle cuidando de sus necesidades básicas. Llévalo al doctor para todos sus chequeos de rutina aunque esté sano, y mantén al día su calendario de vacunación.

Para tu bebé el sueño es asunto serio, por eso debes ayudarlo a dormir todo lo que necesita. Durante la fase del sueño de movimiento ocular rápido, o MOR (en inglés REM, Rapid Eye Movement), las células cerebrales de tu bebé trabajan en la formación de conexiones importantes. Estas sinapsis, como les llaman, son los senderos a través de los cuales circula todo tipo de aprendizaje, movimiento y pensamientos. Son la clave para la comprensión de todo lo que el bebé observa, escucha, saborea, toca y huele a medida que va explorando el mundo.

La leche materna o de fórmula le proporcionará a tu bebé todas las sustancias nutritivas que necesita durante sus primeros seis meses de vida, y seguirá siendo una parte importante de su dieta hasta su primer cumpleaños. La leche de pecho es sin duda lo mejor para tu bebé, entre otros beneficios, los estudios comprueban que los bebés que maman tienen menos alergias, diarrea, problemas respiratorios e infecciones en los oídos. La leche materna también podría aumentar el coeficiente intelectual de tu niño. Aunque la leche de fórmula no es capaz de reproducir todas las propiedades de la leche materna, los bebés que la reciben también pueden crecer sanos, o sea que no te culpes si no te es posible amamantar.

(Si algo te preocupa en la manera como duerme o se alimenta tu bebé, habla con tu doctor.)

También es importante que te asegures de que el bebé esté siempre cómodo. Cuida que no esté demasiado arropado o tenga mojado el pañal. Tu bebé y tú forman un equipo, y una de tus funciones como mamá es cuidar de sus necesidades básicas, ¡para que él pueda concentrase en vencer otros desafíos!

3. Háblale a tu bebito
Los estudios indican que los niños cuyos padres más les hablaron durante la infancia tienen coeficientes intelectuales significativamente más elevados y vocabularios más amplios que los niños que no recibieron mucha estimulación verbal. Y nunca es demasiado temprano para empezar, puedes hablarle a tu bebé mientras aún está en tu vientre y comenzar a poner en marcha la formación de su vínculo emocional contigo antes de que nazca.

Una vez que le des la bienvenida a este mundo, háblale mientras le cambias el pañal, lo alimentas y lo bañas. Tu bebito responderá aún mejor si se da cuenta de que tus palabras van dirigidas hacia él, o sea que procura mirarle directamente a los ojos y sonreírle mientras le hablas. Tus palabras no tienen que ser sabios consejos, sino que basta con que le describas lo que estás haciendo: «Mami está llenando la tina de agüita templada para que te bañemos y juguemos con el agua». Cuanto más a menudo le hables, más le ayudarás a desarrollar su lenguaje.

4. Léele a tu niño
Una de las cosas más importantes que puedes hacer para ayudar a tu hijito a incrementar su vocabulario, estimular su imaginación y mejorar su comunicación es leerle en voz alta. Además, con la excusa de leerle un cuento entretenido puedes sentarte a su lado y llenarlo de besos y abrazos sin que proteste.

Jim Trelease, un perito en lectura y autor del libro sobre cómo leerle en voz alta a tu niño The Read-Aloud Handbook, dice que hasta a los recién nacidos les encanta escuchar cuentos. ¿Y cómo no, si la voz de mamá es música para sus oídos? O sea que acostúmbrate a leerle a tu pequeño desde el primer día.

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