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ENE

¿Qué nos sucede cuando esperamos demasiado de nuestra pareja?

Alberto

Autor, Conferencista e Influencer en Redes Sociales

Personalidad de Medios, Autor, Conferencista e Influencer en Redes Sociales. Sus seguidores en las redes sociales superan la impresionante cifra de 2,6 millones, lo cual lo posiciona como el locutor de radio en español número uno en seguidores en todo Estados Unidos.

ParejaHorizonteEn ocasiones el sufrimiento al que nos exponemos se convierte en innecesario cuando debido a nuestras expectativas o deseos, el amor se convierte en una experiencia de dolor. Sin embargo, este dolor no tiene nada que ver con el amor, sino con nuestras fantasías, sueños o ilusiones que, cuando no se ven satisfechos, nos producen una profunda decepción.

En mis consultas acostumbro a las respuestas para intentar no darnos de bruces con la realidad. Por lo general, las expectativas que se ponen en una relación afectiva suelen ser muy altas, muy numerosas…Y a veces muy irracionales. Por ejemplo: ‘sentiré el amor por todo mi ser’, ‘nos lo pasaremos muy bien juntos’, ‘tendremos momentos románticos indescriptibles’, ‘la convivencia será sin problemas ni obstáculos’, ‘estaremos de acuerdo en todo -o casi todo-’, ‘no nos enfadaremos’, ‘nos harán reír las mismas cosas’, ‘nos apetecerá hacer lo mismo en el mismo momento’, es decir, confundimos la magia del amor con que el amor haga magia.

Pero aún no han terminado las expectativas que solemos poner en la persona que hemos elegido como pareja. Cada uno tiene su repertorio de necesidades, y por lo general, esperamos que la relación afectiva supla o potencie las carencias sociales, económicas, sexuales, de ocio, de soledad… En fin, todo un puzzle con piezas sin ajustar que, por lo general se espera que la otra persona acierte a colocar en su sitio, o incluso a aportar las que faltan.

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