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DIC

¿Puede el infiel dejar de serlo?

Alberto

Autor, Conferencista e Influencer en Redes Sociales

Personalidad de Medios, Autor, Conferencista e Influencer en Redes Sociales. Sus seguidores en las redes sociales superan la impresionante cifra de 2,6 millones, lo cual lo posiciona como el locutor de radio en español número uno en seguidores en todo Estados Unidos.

Hombre_BNLas relaciones de pareja se fundan en la base de la exclusividad sexual, pero aún así, las infidelidades son una realidad absolutamente frecuente, que cometen por igual hombres y mujeres. Las estadísticas cuentan con una escasa fiabilidad entre los sexólogos porque se introducen en el plano privado, lo que da pie a contestar con respuestas falsas, pero los gabinetes clínicos de sexología tratan cada vez más parejas ancladas en este impasse sentimental. Ante la pregunta de si una persona infiel puede volver a ser fiel o, por el contrario, mantendrá esta actitud de por vida, los sexólogos contestan que no hay reglas absolutas. La respuesta estará determinada por la personalidad de cada uno, el contexto sentimental por el que esté pasando la pareja y, sobre todo, por las causas de la infidelidad.

Existen diversas categorías de personas infieles. Unas más reconducibles que otras. Generalmente, “una persona educada en el derecho a disfrutar, hedonista y egocéntrica será infiel durante toda su vida y con todas sus parejas porque no va a cambiar”, apunta el psicólogo clínico y sexólogo Esteban Cañamares. En unos términos similares, cuando la causa de la infidelidad es el desgaste y lo único que une a la pareja es la hipoteca o los hijos, las probabilidades de volver a buscar relaciones extraconyugales son prácticamente del 100%, según asegura el especialista.

En estos casos, la infidelidad tiene que ver con una intención de “atentar” contra la pareja, de forma consciente y deliberada, explica el sexólogo Raúl Padilla de la clínica madrileña Psicantropía. Incluso, “puede servir como detonante para producir cierto cambio en la pareja; bien sea para que la otra persona se entere, bien para que esa relación extraconyugal nos salve de la pareja actual”. Se suele dar el caso de que la persona ‘engañada’ simplemente deja de existir para el infiel, convirtiéndose en un simple “compañero de espacio y  tiempo” mientras se busca a otra pareja. Entonces, las infidelidades  se irán repitiendo hasta que, finalmente, la pareja se disuelva porque «ha aparecido alguien», explica el sexólogo. Para Padilla, es necesario establecer una diferenciación a priori entre este tipo de relaciones intencionadas fuera de la pareja con las que “no tienen más objetivo que el placer”, las cuales ni siquiera considera como una infidelidad, sino como “el complemento a una relación satisfactoria”.

Una atrevida interpretación que justifica por “la cantidad de parejas que funcionan perfectamente en todos los aspectos de la vida salvo en que uno de los miembros no siente satisfecha su dimensión sexual con esa persona”.

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