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Mis hijos adolescentes se han vuelto extraños para mí. ¿Cómo puedo acercarme a ellos?

Alberto

Autor, Conferencista e Influencer en Redes Sociales

Personalidad de Medios, Autor, Conferencista e Influencer en Redes Sociales. Sus seguidores en las redes sociales superan la impresionante cifra de 2,6 millones, lo cual lo posiciona como el locutor de radio en español número uno en seguidores en todo Estados Unidos.

Adolescente«El que ama como el poeta, es una amenaza al sistema de producción en serie». Rollo May, Amor y voluntad

A medida que crecemos, vamos incorporando rostros y vivencias en la alacena afectiva de nuestra psiquis. Cada una de las personas que se incorpora a nuestra vida, nos deja un legado de vivencias compartidas, algunas coloridas y otras en tonos de grises. A lo largo de los años, habrá rostros con nombre de heridas y otros los pronunciaremos con solemnidad como rezos en el camino.

Al llegar la adolescencia, buscamos cada vez más descubrir quiénes somos, cuál es nuestro lugar en el mundo y hacia dónde vamos. Se inicia así una búsqueda personal que nos lleva a adquirir nuestra identidad y autonomía. A pesar de sentirnos vulnerables, intentamos alcanzar la otra orilla por nuestra propia cuenta, puesto que no queremos depender de nadie. Aunque nos muramos por dentro de inseguridad, rechazamos todo intento de rescate.

Creo que puedes darte cuenta que tu hijo está pasando por esa etapa donde parece ser un desconocido para ti cuando la conexión que tenían no es la misma que antes. Hay días en los que te pide ayuda y otros en los que sencillamente te ignora. Entiendo que sientas que vives con un extraño – ese no es mi hijo te dices angustiada.

Reedúcate para darle cabida a la comprensión
Los regaños deberán quedar en el ático, para darle cabida a la comprensión y la escucha. No digo que no marques límites o pongas un alto a ciertas conductas. Sólo te pido que antes de remarcarle las fallas le enseñes a pensar en el resultado de sus acciones. Quizás tienes gestos hermosos con él, pero le dices cosas terribles que quedan registradas en su mente anulando su estima.

Si gritas, él buscará la forma de evitarte, ¿por qué?, pues las investigaciones en psicología cognitiva sostienen que toda experiencia dolorosa queda registrada automáticamente en la memoria. No hay filtro que les impida el paso, ellas van a encenderse como carteles luminosos: «Te metiste en un embrollo, ahora vas a oír los gritos de tu madre». No basta con que le lleves quince minutos después una porción de helado a su dormitorio. No compres su amor, sólo obtendrás que aprenda a manipularte. Un hijo manipulador nunca ama a nadie, excepto a sí mismo. Lo mejor que puedes hacer, es confesarte. Entra al cuarto con el helado y dile que sientes haber perdido los estribos, que no sabes bien cómo acercarte a él, que solo deseas que no sufra por los errores.

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