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MAR

¿Estás con un hombre casado? No pierdas más tiempo y mira cómo abandonarlo

Alberto

Autor, Conferencista e Influencer en Redes Sociales

Personalidad de Medios, Autor, Conferencista e Influencer en Redes Sociales. Sus seguidores en las redes sociales superan la impresionante cifra de 2,6 millones, lo cual lo posiciona como el locutor de radio en español número uno en seguidores en todo Estados Unidos.

MujerDeprimida5Si bien el amor no tiene edad, no conoce de momentos y puede llegar de la forma menos esperada, también es cierto que para sentirnos plenamente bien con esa persona debemos tener respeto, confianza y que esa pareja nos de el lugar que nos merecemos.

Aunque, por lo general, sabemos todo lo que nos hace bien y nos hace mal a nivel sentimental, hay casos en los que caemos en una relación paralela con una persona casada o nos enamoramos e intentamos cosas que podrían no traer resultados positivos.

“Me voy a divorciar. Estoy pasando por un problema. Tengo una confusión”, son algunas de las frases que las personas casadas usan para mantener el vínculo con una pareja alterna.

Para darnos una mejor orientación sobre lo que debemos hacer tanto a nivel interno como en nuestro exterior, cuando queremos terminar una relación con una persona casada, conversé con la psicóloga Risber González*.

“Primeramente yo siempre invito a las mujeres a pensar: ¿Qué es lo que quieren? ¿Cómo sería vivir una relación bonita? Y ante las respuestas que consigan, que se detengan a reflexionar sobre la realidad que viven”, nos dice González.

Más allá se ser un tema de valores o de prejuicios, el tener una relación con una persona casada gira entorno a qué tan bien nos sentimos ahí como para continuarlo. Para evaluarlo, estos son algunos puntos importantes:

– Hay que pensar qué es lo que nos motiva a estar en una relación.
– ¿Hasta dónde están involucrados nuestros sentimientos?
– ¿Cuáles son nuestras expectativas sentimentales?
– ¿Esa persona nos frena a tomar ciertos caminos en pareja?

Al respondernos esto, también debemos estar claros que no va a haber una cuota genuina de negociación con la otra persona porque ella ya está comprometida, nos comenta González, quién además nos explica que: “si los espacios de salud, de compartir y de felicidad en pareja no se dan, por autoestima y decisión propia, debemos movernos de ahí”.

Hay dos frases que debemos saber diferenciar al momento de tomar una decisión en una situación así: “no lo puedo hacer porque se ve mal” y “no lo quiero seguir haciendo porque no me siento bien y no puedo ser feliz con esto”.

Si no sabíamos desde el inicio que esa otra persona estaba casada, puede haber menor chance de que la unión vaya por un buen camino. González nos comenta que: “si una relación inicia y se construye sobre la base de las mentiras y engaños, es complicado que eso mejore con el tiempo. Por lo general, las mentiras y excusas siguen”.

Para valorarnos por encima de este tipo de relaciones, la psicóloga nos da estas recomendaciones:

– Entender que si no nos damos nuestro puesto, no nos amamos y no entendemos lo valioso que somos, nadie lo va a hacer.
– Es importante estar en sintonía con nuestra esencia, con lo que somos.
– Saber identificar cuáles son nuestras virtudes, pero también esas debilidades que son una oportunidad de cambiar para bien.
– Disfrutarnos aún en cada una de nuestras imperfecciones. Que dentro de todo lo que somos, consigamos armonía.
– Que seamos esa primera persona que sabe lo que es mejor para nosotros.

Más allá de la libertad de amar como nos guste, es importante que estemos claros en lo que de verdad queremos y que más allá de un capricho, algo pasajero o una relación que nos hizo algún bien, busquemos avanzar y cada vez tener mejoría a nivel sentimental, respetándonos y sabiendo lo que nos merecemos.

*Risber González es psicóloga clínica, formada en terapia familiar sistemática. Puedes ponerte en contacto con ella a través del correo electrónico risber_again@hotmail.com.

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