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DIC

Enamorados o Esclavizados

Alberto

Autor, Conferencista e Influencer en Redes Sociales

Personalidad de Medios, Autor, Conferencista e Influencer en Redes Sociales. Sus seguidores en las redes sociales superan la impresionante cifra de 2,6 millones, lo cual lo posiciona como el locutor de radio en español número uno en seguidores en todo Estados Unidos.

BesoPareja1Todos (o casi todos) quisiéramos vivir permanentemente enamorados. Se supone que es el estado ideal del ser humano, pero ¿cuánto estamos dispuestos a ceder para mantener a la persona querida a nuestro lado? En otras palabras ¿cuál es el límite del amor?

La libertad individual es, probablemente, una de las condiciones más importantes que hay que preservar dentro de ese tsunami llamado amor. Además, no se puede elegir entre el amor hacia determinada persona y los intereses individuales, pues el sacrificio de renunciar a estos creará, a la larga, un resentimiento que no se borra ni con besos, ni con abrazos.
La persona que vive para el otro sin condiciones se apaga lentamente hasta quedar reducida a una sombra, la sombra del otro. Y paradójicamente, tanta devoción, no conseguirá que ese otro lo ame más, sino todo lo contrario porque solo se puede amar a una persona con identidad propia.

En su más reciente libro, titulado ‘Enamorados o esclavizados’, el psicólogo ítalo-argentino Walter Riso, autor de varios best sellers  sobre las relaciones de pareja, trata de explicar el concepto de ‘liberación afectiva’ como la manera de tomar las riendas de la propia vida emocional, aun estando en pareja, sin agobios y sin sufrimientos inútiles que nos impidan ser como realmente somos.

“Tenemos que liberarnos de las  creencias absurdas sobre el amor que limitan nuestro crecimiento personal. Cosas como que ‘amar implica renunciar a la propia identidad’, por ejemplo. Debemos crear un vínculo de amor saludable y sin ataduras a través del cual cada quien pueda darle impulso al desarrollo de su libre personalidad, a pesar y por encima del amor”, sostiene Riso.

Dependencia afectiva
“Mi vida no tiene sentido sin él”, “vivo por él y para él”, “ella es todo para mí”, “si me faltara, me mataría”, y una interminable lista de frases parecidas, son tan comunes que ni siquiera  llaman la atención. Es más, quizás alguna vez las hemos pronunciado sin darnos cuenta de su verdadero significado, porque pensamos que este tipo de afirmaciones son muestras de amor, representaciones verdaderas y confiables de un sentimiento que según lo que  se nos ha inculcado, debe ser  incondicional.

“No es así. El único amor incondicional aceptable es el de una madre a su hijo”, asegura el reconocido psicólogo. Y sigue: “Depender de la persona que se ama es una manera de anularse, es un acto de automutilación psicológica en el que el amor propio y el respeto a sí mismo son ofrendados y regalados en nombre del amor. Entregarse irracionalmente es una forma de capitulación guiada por el miedo y con el único fin de preservar una relación”. Y es que según él, bajo el disfraz del amor romántico, la persona ‘esclavizada’ comienza a sufrir “una despersonalización lenta e implacable, hasta convertirse en un apéndice de la persona amada”.

No importa cómo se plantee la situación o qué título reciba: adicción, dependencia, obediencia, apego, etc., el hecho es que esa  suerte de subordinación que caracteriza a este tipo de relaciones no es saludable. Pero ¿cómo darse cuenta si se está en una situación peligrosa? De acuerdo con Riso, respondiendo cuatro interrogantes: ¿Eres capaz de pasar momentos sin tu pareja y disfrutarlos? ¿Sientes que tu vida no tiene mucho sentido sin las personas que amas? ¿El desapego es desamor? ¿Una relación en la que pierdes tu autonomía, no es una forma de esclavitud socialmente aceptada?

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