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DIC

Amores prohibidos

Alberto

Autor, Conferencista e Influencer en Redes Sociales

Personalidad de Medios, Autor, Conferencista e Influencer en Redes Sociales. Sus seguidores en las redes sociales superan la impresionante cifra de 2,6 millones, lo cual lo posiciona como el locutor de radio en español número uno en seguidores en todo Estados Unidos.

MujerMirandoLado1Hoy vamos a hablar amigas queridas sobre esos amores que sentimos prohibidos o vemos “inalcanzables” por alguna poderosa razón, o que realmente nos son prohibidos por alguna circunstancia de la vida.

Hemos visto en artículos anteriores, sobre la importancia que revierte o juega el amor en nuestra existencia. Observamos que sin él, la vida resultaría difícil e imposible de vivirla. Analizamos también todos y cada uno de los factores que implican dar o recibir amor condicionado o de manera incondicional, concluyendo en una respuesta que ha quedado en el aire:

¿Realmente sentir amor por algo o por alguien que no está en nuestras manos alcanzar en la vida, será que podemos catalogarlo como prohibido?

Cierto es que el amor se viste con muchos ropajes o disfraces. El amor es un sentimiento que puede fácilmente confundirse con pasión, deseo, ideal o capricho, y más cuando hemos de convertirlo por fuerza mayor, en un sentimiento platónico.

Amores que quedaron inconclusos, amores de niñez, amores de adolescencia, amores de juventud, o amores de madurez que hemos sentido, pero nunca realizado como un anhelo imperante, necesario y vital en la vida. Un amor que deja, (lo queramos o no), un enorme vacío inexplorado en los bosques del alma.

Amores hay que son verdaderos, capaces de volvernos unas verdaderas heroínas en los campos de acción, y que sin embargo, hubo algo, o alguien o hay o habrá algún motivo, causa o razón que nos impida plasmarlo.

Amores hay que se quedaron profundamente dormidos en los sueños de mujer profundamente enamorada del amor, y se fueron como llegaron, sin pedir permiso y sin decir adiós. ¿Se fueron realmente? ¿o los dejamos ir? ¿o están allí aún impregnados en las paredes del alma, esperando a ser despertados con el roce de los pétalos de una nueva ilusión?

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