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5 razones por las que ser demasiado amable es perjudicial

Alberto

Autor, Conferencista e Influencer en Redes Sociales

Personalidad de Medios, Autor, Conferencista e Influencer en Redes Sociales. Sus seguidores en las redes sociales superan la impresionante cifra de 2,6 millones, lo cual lo posiciona como el locutor de radio en español número uno en seguidores en todo Estados Unidos.

ChicaSillaLa amabilidad siempre está de moda, pero ser demasiado amable te puede perjudicar de diferentes maneras. Aquí te entregamos algunas de ellas.

“Siempre es mejor para ti ser agradable; rara vez es ventajoso ser pasivo”, escribió recientemente la usuario del sitio Quora, Courtney Bryant, y agregó: “Una mezcla de bondad y asertividad es magnífica“.

¿Pero qué sucede cuando te equivocas y mezclas en exceso una deferencia por los demás sin la suficiente voluntad para perseguir tus propias metas? Ese es el tema que se abordó hace poco en Quora, “¿Cuáles son las desventajas de ser demasiado amable con la gente?” preguntó un usuario confundido, quien admitía no saber dónde trazar la línea entre la admirable amabilidad y la problemática pasividad.

En respuesta, Bryant y un grupo de encuestados ofrecieron algo de sabiduría sobre cómo saber si esos intentos de ser agradable cruzan la línea y te convierten en un pasado a llevar, y al mismo tiempo advierten de los peligros de siempre intentar complacer a los demás. Aunque existe un amplio acuerdo en que la bondad es siempre una virtud, también hay un consenso de que en exceso es malo. Aquí te mostramos aquello que podría salir mal si tu amabilidad es llevada demasiado lejos.

1. Las personas te ven como alguien débil…
…Y se aprovechan de ti. Esto no es ninguna sorpresa. Es una consecuencia previsible si siempre estás poniendo las necesidades de los demás por sobre las tuyas. Muchos de los encuestados señalaron este peligro. “Nunca se puede ser demasiado amable con la gente, pero debes, no obstante estar atento, ya que algunos lo verán como un signo de debilidad y tratarán de aprovecharse de ti”.

2. Te olvidas de ser amable contigo mismo
“Ser amable con los demás es bueno”, dice el estudiante Shilpi Singh en su respuesta, pero no “te olvides de ser amable contigo mismo también.” Este es uno de los problemas de ser “demasiado bueno” y que a menudo es citado por los expertos en negocios. Ser receptivo es ideal para tu negocio, pero si sólo te enfocas en satisfacer las necesidades de otros a largo plazo vas a terminar sin tiempo para trabajar en tus propias prioridades o en aquellos asuntos que son esenciales para la salud de tu empresa.

¿Te resulta difícil equilibrar el estar ahí para tus clientes y empleados y al mismo tiempo tener tiempo para esas estrategias a largo plazo? No eres el único. Afortunadamente, hay un montón de buenos consejos por ahí sobre cómo ser más organizado con tu tiempo y permanecer firme en tus negativas (además, esos consejos incluyen el lenguaje exacto que puedes utilizar para diferentes situaciones).

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