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FEB

5 maneras en las que estás destruyendo a tu esposo y terminando con tu matrimonio

Alberto

Autor, Conferencista e Influencer en Redes Sociales

Personalidad de Medios, Autor, Conferencista e Influencer en Redes Sociales. Sus seguidores en las redes sociales superan la impresionante cifra de 2,6 millones, lo cual lo posiciona como el locutor de radio en español número uno en seguidores en todo Estados Unidos.

HombreMujerFondoTomado de: familias.com

Cuando me casé, me sorprendió la sensación de responsabilidad instantánea y abrumadora que sentí de amar y cuidar a mi esposo. De repente una gran parte del bienestar y la felicidad de alguien más tendrían mucho que ver con mis decisiones y actos.

Las mujeres necesitamos ser cuidadosas con la forma como cuidamos a nuestros esposos y matrimonios. No permitir que los pequeños detalles arruinen las cosas que te traerán la más grande felicidad en la vida.

Están son solo algunas maneras con las que podrías estar destruyendo a tu esposo y terminando con tu matrimonio (como advertencia, por favor entiende que aunque este artículo está dirigido a las mujeres, aplica a los hombres también):

1. Gastar más de lo que se tiene
Una sabia mujer de mi iglesia, me aconsejó una vez: «Lo mejor que puedes hacer como esposa es vivir dentro de las posibilidades de tu esposo.»

Las esposas demuestran aprecio y respeto verdadero por su esposo al seguir de forma cuidadosa un presupuesto y sacarle provecho a lo que tienen. Se inteligente con tus finanzas.

Quejarse constantemente de no tener suficiente para completar tus deseos fastuosos, o tener deudas en la tarjeta de crédito con cantidades astronómicas es una manera deficiente de decir «gracias» a un esposo fiel que trabaja duro para proveer a su familia.

Sí, puede que no tengas lo suficiente para comprar la bolsa de Kate Spade que has deseado durante meses, pero tu esposo le encantará y apreciará el hecho que lo honres y seas agradecida de lo que el provee.

2. Negatividad constante
Odias tu cabello, el desorden en casa, los vecinos de enfrente, tu torpe compañero de trabajo, la vieja lavadora, y todo lo que se te cruce por el medio. Tan pronto como tu esposo entra por la puerta, Te pones en acción y vuelcas cada pensamiento negativo y molesto que se te cruza por la mente durante el día

¿Puedes imaginarte tener esa carga? La negatividad agota. A los hombres les gusta arreglar cosas; ser acosado de forma constante con quejas, le dificulta resolver tus problemas.

Si hay una cosa que he aprendido del matrimonio es que un buen hombre quiere que seas feliz, y si no puede ayudarte a serlo, él se sentirá infeliz. Está bien tener un mal día de vez en cuando, es comprensible, pero no lo conviertas en una forma de vida.

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