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ENE

4 situaciones emocionales en las que sentir miedo no tiene nada de malo

Alberto

Autor, Conferencista e Influencer en Redes Sociales

Personalidad de Medios, Autor, Conferencista e Influencer en Redes Sociales. Sus seguidores en las redes sociales superan la impresionante cifra de 2,6 millones, lo cual lo posiciona como el locutor de radio en español número uno en seguidores en todo Estados Unidos.

El miedo es una emoción que todos podemos sentir. No hay nada de malo en sentirlo, no es buena idea reprimirlo, pero tampoco está bien quedarte paralizada por el miedo, la principal motivación de sentirlo debe ser precisamente actuar a pesar de sentirlo y superarlo.

Hay situaciones en las que es totalmente normal sentirlo y quiero comentarlas contigo, para que cuando te ocurra tomes la decisión de seguir adelante y atreverte a vencerlo.

A una situación en la que fracasaste: En la vida vamos a fracasar un montón de veces en hacer muchas cosas, son esos fracasos los que nos dejan aprendizajes y nos permiten avanzar y superar pruebas de ahí en adelante. Es normal que tengas temor de enfrentar un reto con el que no pudiste en el pasado, pero recuerda que los acontecimientos pasados no determinan el futuro y está en tus manos superarlo en esta ocasión.

A la soledad: Temerle a quedarte solo es normal, pero vivir la soledad, especialmente cuando terminas una relación de pareja no solo es necesario sino positivo, porque esa soledad te da la oportunidad de conocerte mejor, crecer y desarrollarte como persona. Es normal temerle a esos momentos en los que puedes sentirte sola, pero ese temor no te puede detener a tomar una decisión en tu vida.

A los cambios: Es muy común temerle a los cambios, especialmente si estás en una situación con la que te sientes cómoda, pero, creeme, nada es peor que quedarse estancado y sin cambiar, porque esa situación más bien nos ocasiona que no podamos seguir creciendo. Salir de la zona de confort y enfrentarte a nuevas situaciones es lo que te hace crecer como persona.

A perder un ser querido: Esta es una de las situaciones más duras, especialmente porque no tiene remedio, sentir ese temor y luego la tristeza es totalmente normal y necesario para ti. Sin embargo, esa persona que se pudo haber marchado en un momento es alguien que cuando estuvo a nuestro lado nos apoyó, nos quiso y definitivamente quería lo mejor para nosotros, por ello, una vez superado el duelo, sigue adelante y encuentra en tus acciones la mejor forma de rendirle un tributo.

El miedo no hay que suprimirlo o alejarse de él, hay que vivirlo, afrontarlo y superarlo, verás que conforme vas a ir dejando atrás situaciones que quizás en algún momento por ese temor no quisiste vivir y que te van a dejar grandes aprendizajes.

¿Te viste identificada en alguna de estas situaciones? Comparte tu opinión y experiencia conmigo aquí abajo.

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