fbpx
04

FEB

4 cosas que haces a diario sin darte cuenta, y debilitan tu matrimonio

Alberto

Autor, Conferencista e Influencer en Redes Sociales

Personalidad de Medios, Autor, Conferencista e Influencer en Redes Sociales. Sus seguidores en las redes sociales superan la impresionante cifra de 2,6 millones, lo cual lo posiciona como el locutor de radio en español número uno en seguidores en todo Estados Unidos.

Pareja15Tomado de: familias.com

No todo lo que comunicas viene de tu boca, y de esa forma no todo lo que debilita tu matrimonio sale de ella. La mayoría de las cosas que transmites —y en especial cuando estas molesta, enojada o en medio de una discusión— no se reciben por lo que dices, sino por la forma en que tu cuerpo se mueve, lo que haces con tus ojos, tus manos, tu cabeza. En fin, tu actitud corporal dice mucho más de lo que tus palabras comunican, y los otros reciben tales mensajes tanto de forma consciente, como inconsciente.

Mucho de lo que comunicamos lo hacemos a propósito. Vamos a ser sinceras: cuando le volteas la cara pese a que claramente él te está hablando, lo haces con la intención de hacerle saber que estás molesta, aunque de tu boca no salga ni una palabra. De la misma forma, en medio de una pelea, muchas veces hacemos cosas de las cuales no somos conscientes y debemos ser muy cuidadosas con ello, pues infligen el mismo grado de dolor y daño a la relación, que aquellas cosas que comunicamos de manera consciente.

A continuación te presento algunas actitudes que es mejor eliminar de nuestro repertorio, pues debilitan la relación y nos llevan a rutinas destructivas, de las cuales es difícil salir.

1. Poner los ojos en blanco
Sabemos cómo funciona esto: nuestra pareja dice algo que no nos parece bien y lo demostramos mirando al cielo, poniendo los ojos en blanco. No sé si pensamos que nuestra pareja esta ciega, pero hacer esto solo empeora la situación, pues manda un mensaje muy directo: «No me parece lo que estás diciendo, es más, no respeto lo que dices y no tengo intención alguna de procurar entenderte». Y luego nos preguntamos por qué nuestra pareja de repente se enoja más, cuando no hemos dicho ni una palabra.

Sigue leyendo aquí