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ENE

10 pasos para no convertirte en su madre

Alberto

Autor, Conferencista e Influencer en Redes Sociales

Personalidad de Medios, Autor, Conferencista e Influencer en Redes Sociales. Sus seguidores en las redes sociales superan la impresionante cifra de 2,6 millones, lo cual lo posiciona como el locutor de radio en español número uno en seguidores en todo Estados Unidos.

HombreConGripe¿Te ve tu chico como una segunda madre?
En ocasiones, que un chico se eche novia, se vaya a vivir con su media naranja o decida dar el gran paso, supone un gran peligro para la percepción sobre su pareja hasta ese momento.

Factores inevitables como la rutina, los roces y las discusiones o acostumbrarse demasiado el uno al otro pueden hacer que la relación se desgaste y se vaya perdiendo un poco esa pasión inicial. Sin embargo, eso es algo más dentro de la normalidad.

Lo realmente complicado es cuando tu chico encuentra en ti demasiadas similitudes con su madre. Si compara continuamente tu manera de cocinar con la suya, te ha regalado alguna prenda que era de ella o sientes que ya no se esfuerza por mantenerte a gusto, ¡cuidado! Estás entrando en la «zona mami» y acabará sustituyéndola por ti.

Puede deberse a varios motivos, tanto por tu parte como por la suya. Es posible que seas tú la que tenga un comportamiento un poco más maternal, o tal vez sea él quien sufra un poco del síndrome de Peter Pan.

En cualquier caso, si no quieres convertirte en la madre de tu chico, hay maneras de evitarlo. Sigue estos 10 consejos y seguramente le cueste volver a hacer comparaciones…

No hacer sus tareas domésticas
Si algo caracteriza a una auténtica ama de casa, es su experiencia y eficacia con las labores del hogar.

Así, en el caso de que su madre sea toda una experta, puede haber repercutido de dos maneras en su hijo: haberle transmitido su sabiduría… o haber hecho todo por él. Si es el segundo caso, lo más probable es que no tenga ni idea tan siquiera de cómo usar una escoba.

No es de extrañar, por tanto, que tu chico ni sepa ni quiera saber cómo mantener un hogar en condiciones. El hecho de que a ti te gusten los espacios limpios y la buena organización no quiere decir que él vaya a satisfacerte en este aspecto o le dé mayor importancia al entorno en el que estáis, o siquiera tenga la intención de aprender por su propio bien.

Sin embargo, no estás ahí para seguir haciendo lo que su madre ya no puede. Limpiar la casa, lavar la ropa y cocinar algo apropiado son su propio problema ahora. ¡Ya va siendo hora! Está bien que intentes enseñarle o darle algún que otro consejo… pero debe hacerlo él.

Además, si te molestan en exceso esas condiciones, puedes probar a encargarte únicamente de tus cosas o pasar menos tiempo por ahí. Podría ser una buena motivación para que empiece a tomar las riendas de la casa.

Mantenerte sexy y atractiva
La clave para diferenciarte claramente de su madre reside en la atracción sexual. Debes alejarte lo máximo posible del estereotipo de ama de casa descuidada con su figura y con su look, aunque nadie dice que no puedas mantener tu naturalidad.

Hay muchas maneras de mantenerte en forma y guapa sin necesidad de estar constantemente maquillada o excesivamente arreglada, pero lo esencial es evitar determinadas circunstancias que pondrían en peligro tu sensualidad y tu femeninidad.

Por tanto, no le tengas miedo a la convivencia. Llevar una toalla en la cabeza después de la ducha, usar camisetas cómodas pero poco insinuantes para dormir o tu cara de recién despierta, no son lo que debería preocuparte, pues estás simplemente siendo tú misma.

Sin embargo, momentos como después de hacer mucho ejercicio, comportamientos como mantener la puerta del baño abierta cuando usas el retrete o un mal estado de la ropa interior puede hacer que deje de verte con tan buenos ojos.

Por eso, procura siempre cuidar tu figura y estar radiante en la medida de lo posible, siendo natural y, a la par, cuidando los pequeños detalles que puedan ser decisivos.

No cuidarle excesivamente si se pone enfermo
No hay nada que muestre más instinto maternal que cuidar de alguien, sobre todo si cae enfermo. Así, al mínimo síntoma de un leve catarro, una madre no puede evitar acudir rauda y veloz a consolarle y atiborrarle con sus remedios favoritos.

Además, puede ser un pretexto perfecto para ellos si quieren un poco más de atención o que les hagas algún favor. Por ello, es imprescindible tener claro que tú eres una persona mucho más objetiva y que no tiene motivos para exagerar con las circunstancias.

Puedes ayudarle si te pide algo de vez en cuando, siempre y cuando no parezca estar aprovechándose de la situación, o ser tú misma la que se ofrezca a prepararle una sopa o llevarle el termómetro. No obstante, no es necesario estar pendiente todo el día de sus necesidades y caprichos.

Recuerda que no está inválido, ¡sólo constipado!

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