09

SEP

¿Sabes escuchar? 4 ventajas de saberlo hacer

Edith Gomez

Blogger

Edith Gómez es editora en Gananci, apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online. Se niega a irse a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo. Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos. Puedes seguirla en Twitter: @edigomben

Por: Edith Gomez.- Uno de los mayores problemas que experimentan las personas y un potencial destructor de relaciones interpersonales a todo nivel, es la mala comunicación. Hacer suposiciones en vez de preguntar, no decir lo que en realidad se siente, malinterpretar las palabras o el mal uso del lenguaje son algunas de esas formas en las que la mala comunicación se deja ver. Mira en Gananci algunos trucos para tener una conversación interesante, y lo más importante, fértil.

Es tácito que la comunicación incluye varios actores, pero si uno de ellos, en este caso, está totalmente consciente de la importancia que tiene esta, tendrá una ventaja frente a cualquier otra persona. Ventaja que podrá usar de muchas maneras, tanto para favorecerse así mismo, como para el otro.

Hay por ahí unos refranes que hablan de la importancia de escuchar, y todos creemos que lo hacemos porque contamos con el sentido del oído. Lo que pasa es que no es tan simple, no se trata solo de estar frente a alguien cuando este nos habla, sino de conectarse con ese alguien a niveles que más profundos.

No todas las personas saben escuchar, pero esto es una habilidad que puede adquirirse y los que ya la tienen y hacen gala de ella cuentan con muchas ventajas que enumeraré a continuación:

– Fortalecimiento de las relaciones: cuando eres un escuchador, las otras personas lo agradecerán. Con el tiempo se darán cuenta de que eres alguien a quien acudir cuando tengan problemas, o simplemente necesiten desahogarse.

Cuando escuchas activamente la otra persona lo nota en tu gestualidad, en tu mirada, en tu nivel de atención. La escucha no pasa solamente en los oídos, sino en tu mente y en la conexión que logres establecer con tu interlocutor.

– Confianza: todos estamos acostumbrados más a hablar que detenernos a escuchar a las otras personas. Por eso hay que ejercitarse conscientemente en esta actividad para poder ver los resultados.

Uno de ellos -y diría yo que el más palpable-es la confianza que puedes generar una vez pones en práctica la escucha. No tienes que decirle nada al otro, ni aconsejarlo, ni refutar lo que dice, ya que escuchar bien es deshacerse de los prejuicios que nos llevan a colocarnos una especie de filtro en los oídos al momento de comunicarnos y prácticamente interpretar todo lo que el otro dice.

Haz la prueba, escucha sin juzgar. Al principio será extraño para ambas partes ya que normalmente no estamos familiarizados con este comportamiento, pero una vez que se va haciendo un hábito, la confianza irá en escalada.

– Disminución de malas interpretaciones: si te desnudas de prejuicios y escuchas con atención, el mensaje que quiere enviarte tu interlocutor te llegará puro. Parte de la escucha, es hacer preguntas si algo no queda claro, para que no haya lugar a que se filtren ideas que en ningún momento quisieron ser expresadas.

Cuando las interpretaciones erradas se eliminan, también se evitan problemas innecesarios de mala comunicación. Y claro, la comunicación es bidireccional, pero cuando al menos una de las partes hace todo lo posible porque esta sea efectiva, su esfuerzo se verá recompensado.

– Cultiva tu empatía: cuando escuchas a alguien sin juzgar, solo teniendo curiosidad genuina por lo que esta tenga qué decir, te estás poniendo en sus zapatos. Esta es una cualidad que no todo el mundo tiene precisamente porque no se han dado el tiempo de trabajar en ella. Pero aquellos que sí le han dado el lugar que se merecen, obtienen a cambio relaciones interpersonales de mayor calidad e incluso en mayor volumen.

Escuchar es abrirse al mundo del otro, a tratar de ver las situaciones desde otros puntos de vista, de aprender nuevas cosas y por supuesto, de disfrutar los triunfos de aquellos que han confiado en nosotros para compartir sus alegrías y tristezas.

Todos queremos tener amigos que nos escuchen, que nos entiendan, pero… ¿Te has preguntado si tú eres uno de esos amigos? Eso definitivamente ayudaría. Así como también te pueden ayudar cada uno de estos 8 pasos para hacer amigos de verdad.

Edith Gómez es editora en Gananci, apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online. Se niega a irse a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo. Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos. Puedes seguirla en Twitter: @edigomben

Derecho de autor: michaeljung / 123RF Foto de archivo