♦ Si pudiera estar mejor, tendría un gemelo

Jerry era el tipo de persona que te encantaría odiar. Siempre estaba de buen humor y siempre tenía algo positivo que decir. Cuando alguien le preguntaba como le iba, el respondía: -”Si pudiera estar mejor, tendría un gemelo”.
El era un gerente único porque tenía varias meseras que lo habían seguido de restaurant en restaurant. Ellas lo seguían por su actitud. Era un motivador nato: Si un empleado tenia un mal día, estaba ahí para decirle como ver el lado positivo. Ver este estilo realmente me causo curiosidad, así que un día fui a buscar a Jerry y le pregunte: – “No lo entiendo; no es posible ser una persona positiva todo el tiempo como lo haces…”
Jerry respondió: “Cada mañana, despierto y me digo: Jerry, tienes dos opciones hoy: puedes escoger estar de buen humor o puedes escoger estar de mal humor. Escojo estar de buen humor.
Cada vez que sucede algo malo, puedo escoger entre ser víctima o aprender de ello. Escojo aprender de ello.”Si claro, pero no es tan fácil”, proteste. “Sí, lo es” dijo Jerry. “Todo en la vida es acerca de selecciones. Eliges como reaccionas a cada situacion. Tú eliges como la gente afectara tu estado de animo.
En resumen: Tú eliges como vivir la vida”.
Poco tiempo después perdimos contacto. Años mas tarde, me enteré que Jerry hizo algo que nunca debe hacerse en un negocio: dejó la puerta de atrás abierta y fue asaltado por tres ladrones armados. Mientras trataba de abrir la caja fuerte, los asaltantes sintieron pánico y le dispararon. Con suerte, Jerry fue encontrado y llevado a una clínica. Me encontré con Jerry meses después del accidente y le pregunte como estaba. Dijo: – “Si pudiera estar mejor, tendría un gemelo”
Pregunte que paso por su mente en el momento del asalto.
Contestó: ” Cuando estaba tirado en el piso recordé que tenía dos opciones: Podía elegir vivir o podía elegir morir. Elegí vivir”.
“Sentiste miedo? “, le pregunté. Continuó: ” Ls medicos geniales pero cuando me llevaron al quirófano, vi las expresiones de sus caras y realmente me asusté. Podía leer en sus ojos: Es hombre muerto. Supe entonces que debía tomar acción…”
“Qué hiciste?”, pregunté. “Bueno… uno de los médicos me pregunto si era alérgico a algo y respirando profundo grite SI, a las balas…”
Jerry vivió gracias a la maestría de los médicos pero sobre todo por su asombrosa actitud. Aprendí de que cada día tenemos la elección de vivir plenamente. La actitud, al final, lo es todo.
por Liliana Tiscioni
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