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Ayudar demasiado a otros nos puedes hacer daño, aquí las razones

Edith Gomez

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Edith Gómez es editora en Gananci, apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online. Se niega a irse a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo. Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos. Puedes seguirla en Twitter: @edigomben

Por Edith Gomez.- Podría pensarse que ayudar a todas las personas en cada ocasión que lo necesitan es una de las mejores maneras de estar muy feliz; sin embargo, esto no siempre es el resultado y muchas veces terminamos sintiéndonos con cargas ajenas que se añaden a las nuestras y nos hacen muy difícil el relajarnos y disfrutar del día a día.

A veces nos encontramos buscando para poder salir de un estado de tristeza que tenemos, y viene alguien con sus propios problemas a buscar consuelo en nosotros; esto puede afectar negativamente nuestro estado de ánimo pues no solo te encuentras recibiendo una carga emocional negativa, sino también tendrás sentimientos encontrados como la frustración por no poder resolver el problema de tu amigo o preocupación por saber si logrará salir de eso.

La respuesta a este problema no es dejar de ayudar a tus seres queridos porque el dejarlos solos quizá también te afecte de mala manera; la solución es aprender a decir “no” cuando es necesario, poner tus límites y además saber cómo reaccionar en este tipo de situaciones. Además de eso, si eres el pañuelo de lágrimas y también eres la persona que resuelve todos los problemas, entonces ¡alerta! puede que se estén aprovechando de tus buenas intenciones.

Cada persona es única
Es común escuchar que “cada persona carga su propia cruz” y esto es totalmente cierto. Todas las personas tienen problemas propios, cada quien toma sus propias decisiones y cada quien debe atenerse a las consecuencias que traigan dichas elecciones.

Por ejemplo, digamos que tu hermano decidió comprarse ese televisor último modelo y no consideró quedarse sin dinero… ¿por qué es tu obligación ceder dinero que tú has trabajado para sacarlo de apuros? Quizás puedes hacerlo una vez y hacerlo entrar en razón, pero cuando continúa pasando… ¿no se vuelve tedioso?

Todos somos capaces de analizar lo bueno y lo malo y no importa que tan cercano seas a alguien; los únicos problemas que deben afectarte son los tuyos y los de tus hijos, solo si estos son pequeños aún. Probablemente esto sea muy difícil de hacer pero es necesario internalizar esto para poder enfocarnos en nosotros mismos.

Resiste las ganas de ofrecer ideas, opiniones o soluciones:
La vida de otras personas es completamente ajena a la tuya propia; por lo tanto, no te adelantes en ofrecer tu opinión en algún tema en específico sino te han pedido que la des. No importa si sientes que la solución que tienes es ideal, intenta evitar inmiscuirte en esos problemas y si sientes que la tentación es demasiada, entonces busca alejarte.

Como amigo estás para escuchar, no para solucionar:
Si deseas servir de apoyo para esa persona que está pasando un mal momento, pues ofrécete a escuchar lo que tiene que decir, intenta entender qué está pasando un mal momento y como buen amigo haz que tu presencia sea siempre positiva; sin embargo, no sientas la obligación de salir a resolver todo.

Si quieres salir a cambiar el mundo por tu amigo, piensa que quizás ciertos errores deben cometerse para poder aprender y que tus amigos están viviendo una experiencia que realmente es una lección de vida, de la que saldrán siempre adelante contando con tu gran apoyo.

No tengas miedo a imponer tus límites: 
Si sientes que una situación ajena te está dejando sin energías o emocionalmente agotado, pues no sientas ningún tipo de obligación a quedarte allí, ¡aléjate de eso que te hace mal y concéntrate en tu emocionalidad!

Di “no” de vez en cuando para poder tener tiempo para reflexionar sobre tus problemas y para dedicarte a ti mismo. Si vienen a ti, pues diles que no puedes y siendo honesto, explica los porqués, un buen amigo entenderá lo que te sucede y si alguien llega a estar en desacuerdo, pues ya descubriste cómo esa persona pone encima de tus sentimientos, los suyos y sientes que debes estar para él.

Ten el suficiente poder y la fuerza mental para desligarte de todo eso que te causa daño y desde allí, sigue adelante sin mirar atrás en ningún momento.

Edith Gómez es editora en Gananci, apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online. Se niega a irse a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo. Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos. Puedes seguirla en Twitter: @edigomben

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