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12

Aug

7 hábitos para hacer tus mañanas más productivas

Por: Edith Gomez.- Hay días en los cuales todo fluye de manera increíble. Se trata de días en los cuales sientes que al finalizar la faena has logrado cumplir con todas las tareas que tenías pautadas. Sin embargo, también existen días en los cuales simplemente nada sale como lo esperabas, especialmente en las mañanas.

Muchas veces, sin importar qué intentemos o con cuánto esfuerzo lo hagamos, sencillamente el día parece que no alcanza para terminar todo lo que tenemos pendiente. Incluso si despertamos temprano es fácil tener la sensación de que no hemos tenido un día productivo.

De acuerdo a lo señalado por Gananci, existen ciertas rutinas para tener más productividad durante las mañanas. Hoy comparto contigo algunos de los hábitos que puedes incorporar a tu estilo de vida para que tengas mañanas con mucha productividad.

1- Organiza tu escritorio el día anterior: Tan pronto como termines tu jornada del día, acostúmbrate a poner en orden el lugar donde trabajas. Empezar el día de manera productiva será mucho más difícil si tienes desorden o sucio en tu escritorio. Cuando termines tu horario de trabajo, toma al menos 10 minutos para ordenar carpetas, papeles, retirar envoltorios de golosinas o notas de cosas por hacer que ya no necesitarás. Deja todo listo para empezar con ánimo el día siguiente.

2- Elabora una lista con las tareas pendientes: Esto también es importante hacerlo de forma que al finalizar tus tareas diarias ya esta lista quede terminada. Al día siguiente te encontrarás con ella apenas te sientes en tu escritorio. De esta manera no perderás tiempo tratando de recordar las cosas que tienes por hacer, así como tampoco pasarás nada por alto entre tantas cosas pendientes. Esta lista es con fines organizativos, no de presión. Es decir, por medio de esta técnica podrás visualizar todo lo que tienes pendiente para distribuir mejor tu tiempo e incrementar tu productividad. No la uses con la finalidad de generarte estrés.

3- Toma un vaso de agua fría: Esto te ayudará a despertar y, al convertirse en rutina, también estarás enviando señales al cerebro de que estás comenzando el día y empezarás de forma enérgica. Al despertar y tomar un vaso de agua fría, tu cerebro se empezará a programar y comenzará a interpretar que empieza tu día de labores en el cual debes dar el máximo.

4- Introduce una nueva rutina en tus días: Como por ejemplo hacer un poco de yoga antes de salir de casa, especialmente aquellas posturas de agradecimiento que te permitan conectarte con todas las bendiciones que estás viviendo en este momento de tu vida, pero que muchas veces no te permites observar por la presión. También puedes tomar unos minutos para leer la página de un buen libro de motivación o simplemente meditar. La idea es que al hacer algo nuevo tu cerebro despierte y empiece a trabajar antes de entrar en la oficina. Estas rutinas puedes irlas alternando y enviar a tu cerebro la señal de alerta que le indique que un nuevo día lleno de oportunidades ha comenzado.

5- Ten un buen desayuno: Nada peor que comenzar el día sin energía. La idea es que al despertar lo hagas sintiendo bienestar y esta sensación continúe el resto del día. Si no comes de forma apropiada, tu cuerpo no tendrá reservas energéticas para hacer frente a la rutina. Recuerda incorporar frutas en tu desayuno, así como también comerlas como merienda a mitad de mañana.

6- Desactiva las notificaciones de tu teléfono: Sobre todo aquellas que son de las redes sociales, ya que al estar recibiendo estas alertas constantemente en tu teléfono, tu nivel de concentración irá disminuyendo y no podrás tener buen rendimiento. Cuando tomes minutos de descanso ya podrás ponerte al día con todo lo que está ocurriendo en ellas, pero lo ideal es no quedarte atendiendo estas notificaciones y dejando que tu trabajo presente demoras o retrasos.

7- Toma un descanso: Entre una hora y otra, o en la mitad de la mañana. Puedes tomar este momento para conversar con algún compañero de trabajo, echar un vistazo a lo que tus amigos están publicando en las redes sociales, contestar los mensajes en tu teléfono, dar una caminata de cinco minutos, tomar agua, levantarte de la silla y estirarte, entre otras. Estos pequeños movimientos, aunque temporalmente te sacan del trabajo, también despejan tu mente y te hacen sentir con más energía para continuar asumiendo el resto de las tareas. También puedes tomarlo como un premio luego de haberte dedicado tanto a una tarea.

Finalmente, trata cada mañana de encontrar un motivo por el cual te sientas feliz y puedas agradecer, y que sirva de aliciente para llegar con más motivación a tu trabajo.

De ser posible, incorpora una pequeña rutina de ejercicios antes de salir de casa para la oficina. Esto también colocará todo tu cuerpo en movimiento y con buen ánimo. Por último, no olvides sonreír. Sentir gratitud también nos ayuda a continuar haciendo mejor nuestra labor, especialmente cuando hay personas que esperan lo mejor de nosotros.

Edith Gómez es editora en Gananci, apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online. Se niega a irse a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo. Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos. Puedes seguirla en Twitter: @edigomben

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