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16

Dic

7 barreras que deberás vencer a la hora de emprender un negocio

Por: Edith Gomez.- Has decidido asumir el reto de emprender. Eso es estupendo, pero es mejor que sepas cuáles son los miedos más habituales entre los emprendedores de hoy.

Así, podrás identificarte y sabrás cómo prepararte para superar todo esto si aparece a lo largo de tu camino.

1. Miedo al riesgo: Voy a iniciar este punto con este video: ¿Te atreves a soñar?

Soñar no implica solamente lo que hemos expuesto, también es importante que te atrevas a hacer tu sueño realidad. Durante este proceso tendrás que arriesgarte de todas-todas, ya que si no, nunca sabrás qué pudo pasar.

La acción de emprender ya es un riesgo que se estás asumiendo. Estás dejando a un lado la zona de confort, que incluso puede ser tu empleo más estable, por comenzar una opción nueva que no tiene ninguna estabilidad en el momento actual.

Si no arriesgas, perderás la oportunidad; perderás la posibilidad de aprender; perderás la capacidad de cambiar; perderás la fortaleza de arriesgarte otra vez y la oportunidad de vencer al miedo.

2. Miedo al fracaso: Todos tenemos miedo al fracaso, sobre todo si es de un proyecto propio. De hecho, lo más seguro es que antes de alcanzar nuestro éxito nos encontremos con varias dificultades por el camino. La clave se centra en la interpretación que se le da al fracaso. Si realmente piensas que con el fracaso se acabó todo, claro que le tendrás miedo.

Si, por el contrario, lo evalúas como una oportunidad para aprender, crecer y comenzar otra vez, podrás verlo como una fuente de inspiración.

3. Quedar desplazado en una guerra de precios: Es muy probable que se desencadene una guerra de precios en el mercado cuando estés emprendiendo. ¿Por qué estoy diciendo esto? Porque normalmente cuando se comienza un negocio se utilizan estrategias agresivas con el fin de entrar en el mercado. Entre ellas poner precios bajos. Ahora, que no estás metido dentro de esta situación, debes tener en cuenta lo siguiente para estar preparado y buscar oportunidades interesantes como por ejemplo:

– Detectar cuál es el público que está siendo desatendido y dirigirte a él.

– Aprovechar tu ventaja en los precios mientras la competencia no reacciona.

– Aportar valor a tu producto o servicio de forma que la diferencia de precios se vea compensada con una buena calidad.

4. Otros emprendedores te copian: Este es un punto que no puedes evitar. Una buena idea de forma inevitable suele inspirar otras. No obstante, una cosa es tener una idea y otra muy diferente es llevar a cabo esa misma idea.

Con el fin de que me entiendas intentaré explicarme mejor y comenzar por lo considerado más abstracto, que es “la idea”. Muchos jóvenes emprendedores tienen miedo de compartir sus ideas porque no quieren que se las copien o se las roben – sobre todo en la primera fase.

Seguramente, tienen la sensación de que esta etapa es la más vulnerable porque no han realizado ningún tipo de acuerdo legal o de regulación que proteja sus ideas. Sin embargo, te digo por mi propia experiencia que es bueno que se lo digas a los demás, ya que las ideas a lo largo de las diferentes fases experimentan cambios muy notorios. Además, si haces esto obtendrás feedback de otras personas y te harán mejorar.

Centra tu atención en la necesidad que estás cubriendo y en la posibilidad de generar más soluciones de las que hay. En esto está la clave, no debes sentir miedo. Pueden copiar la idea pero nunca será exactamente igual. Cuando vayas pasando de fase en fase, habrás evolucionado tanto que esa persona ya no podrá copiarte.

Cuando te encuentres en la segunda fase del emprendimiento, tendrás un plan de negocios y un producto mínimo viable que habrás probado. En este momento podrás protegerlo todo a nivel legal, ya que contarás con un producto más concreto.

5. Perder el equipo de trabajo: Entiendo perfectamente que este punto te dé miedo, ¡con lo que cuesta formar un buen equipo de trabajo! Con el fin de que los miembros decidan quedarse contigo es bueno que se identifiquen y estén comprometidos con tu idea de negocio. Si bien, no vale con esto solamente. Deben sentirse recompensados y valorados. Ser felices y sentirse realizados.

Si logras encontrar la fórmula perfecta, créeme cuando te digo que ningún miembro del equipo querrá abandonar tu empresa.

Ten en cuenta que algo que valoramos mucho las personas es el poder llevar una vida laboral de forma equilibrada con la personal, los incentivos y una retribución flexible. Haz todo lo posible por mantener al equipo motivado y cohesionado.

6. Proveedores poco serios: Da pánico si no puedes abastecer a tus clientes por culpa de tus proveedores. Por suerte, puedes protegerte de esta posible situación. Una de las acciones que debes tener en cuenta es seleccionar a los proveedores mejores y más eficaces.

¿Quiénes son los mejores proveedores? Los que cumplan el tiempo que has establecido, así como las condiciones de entrega, el precio y también la calidad.

Otra cosa a tener en cuenta es que es conveniente que tengas varios proveedores. Así, si alguno falla, siempre cuentas con un plan B.

7. Espionaje corporativo: Existe un tipo de investigación que no es dañina. Es la que realizas y pones en marcha para ver qué es lo que hace la competencia, con el objetivo de buscar algo que te diferencie.

No obstante, si vas a acceder a información confidencial para robar o copiar productos esto sí sería espionaje ilegal. Por suerte, en la actualidad existen mecanismos de protección intelectual e industrial, como marcas y patentes.

Así que si tienes miedo al espionaje corporativo, puedes optar por proteger todo tu modelo de negocio, incluso los productos y servicios.

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